Nosotros
Historia del Billar Chapolín Canario
Una historia de tradición, compañerismo y pasión por una modalidad de billar nacida y conservada en las Islas Canarias.
El comienzo de una historia
La Liga Insular de Billar Chapolín Canario comenzó su andadura el 15 de febrero de 1997.
Desde entonces, y aunque a lo largo de los años ha tenido diferentes denominaciones, como Liga “7 Islas”, Liga de Billar Chapolín Canario y, actualmente, Liga Insular de Billar Chapolín Canario, la competición se ha celebrado de forma ininterrumpida cada temporada.
Además de la Liga, se han desarrollado otras importantes competiciones y torneos, como La Copa, encuentros entre Selecciones, Campeonatos Individuales y el Campeonato de España de Chapolín Canario, entre otros.
El origen de la Asociación
La Asociación Deportiva Cultural Billar Chapolín Canario, en un principio denominada “7 Islas”, nació gracias al proyecto de una serie de personas vinculadas al mundo del billar.
Estas personas recordaban haber visto jugar a sus mayores a una modalidad de billar que únicamente se practicaba en algunos pueblos de nuestras islas: el Chapolín.
Ante el riesgo de que esta tradición desapareciera frente al auge del billar americano, decidieron trabajar para recuperar y mantener esta modalidad de juego.
En 1996, después de muchos meses de reuniones, esfuerzo y trabajo, se creó la denominada Liga de Billar “7 Islas”, encuadrada dentro de la Asociación Deportiva Cultural Billares 7 Islas.
Esta iniciativa siguió la estela de los Amigos del Chapolín, aunque inicialmente se desarrolló principalmente en el área metropolitana y en diferentes pueblos del norte de la isla.
El relevo de 2008
En el año 2008, la Asociación Deportiva Cultural Billares 7 Islas dio el relevo a una nueva Asociación.
A los antiguos miembros fundadores se unieron nuevos integrantes y se realizaron algunos cambios en los estatutos, pasando a denominarse Asociación Deportiva Cultural Billar Chapolín Canario.
La nueva Asociación continuó con la gran labor que se venía desarrollando en favor de la conservación, promoción y crecimiento del Chapolín Canario.
Los Amigos del Chapolín Canario
Cabe destacar que anteriormente, en el año 1989, en el municipio de Santa Úrsula se constituyó la primera Liga de Billar Chapolín Canario por equipos: “Amigos del Chapolín Canario”.
Más tarde, y con el objetivo de que todos los equipos pudieran competir en igualdad de condiciones, se creó un reglamento unificado de Billar Chapolín.
Hasta ese momento, en cada pueblo de Tenerife donde se practicaba esta modalidad, las reglas podían interpretarse de manera diferente.
El reglamento se elaboró tomando como base el reglamento oficial de la casa Escardibul, junto con algunas modificaciones que anteriormente habían realizado diferentes personas vinculadas a esta modalidad.
Todo ello sirvió como base para el reglamento actual, cuyas normas se han ido perfeccionando temporada tras temporada gracias a la experiencia de los jugadores y al trabajo de los organizadores de la Liga.
La unión de las dos Ligas
1989 · Santa Úrsula
Se constituye la primera Liga de Billar Chapolín Canario por equipos: “Amigos del Chapolín Canario”.
1996 · Nace “7 Islas”
Tras meses de reuniones y trabajo se crea la Liga de Billar “7 Islas”.
15 de febrero de 1997
Comienza oficialmente la andadura de la Liga.
2008 · Nuevo relevo
La Asociación Deportiva Cultural Billar Chapolín Canario toma el relevo y continúa la labor.
2011/2012 · La gran unión
La Liga de Billar Chapolín Canario y la Liga Amigos del Chapolín Canario se unen para constituir la actual Liga Insular de Billar Chapolín Canario.
2016 · Reconocimiento nacional
El Chapolín Canario es reconocido por la Real Federación Española de Billar como modalidad de juego del billar y el Campeonato de España entra en el calendario nacional.
Un salto hacia el ámbito nacional
En la temporada 2011/2012 se produjo la unión de la Liga de Billar Chapolín Canario y la Liga Amigos del Chapolín Canario, constituyéndose la Liga Insular de Billar Chapolín Canario.
Esta unión supuso un importante impulso en las aspiraciones de hacer crecer y consolidar esta modalidad deportiva.
Uno de los grandes objetivos históricos de ambas Ligas se hizo realidad en 2016: el Chapolín Canario fue reconocido por la Real Federación Española de Billar como modalidad de juego del billar.
Durante la presidencia de la Real Federación Española de Billar de Don José María Morales, el Campeonato de España de Billar Chapolín Canario pasó a formar parte del calendario nacional.
Los verdaderos protagonistas: los jugadores
No cabe duda de que todavía quedan muchas cosas por mejorar y numerosos objetivos por cumplir, como conseguir que el Chapolín se practique en todas las islas.
Sin embargo, los verdaderos artífices de los logros conseguidos hasta ahora son los JUGADORES DE BILLAR.
Con su esfuerzo, compromiso y sacrificio, acudiendo cada semana a disputar sus partidos, han conseguido que el Chapolín Canario sea mucho más que una competición: es un deporte de equipo, convivencia y camaradería.
🤝 Compañerismo
Una modalidad donde la competición convive con la amistad y el respeto entre jugadores.
🎱 Tradición
Una tradición canaria que se ha mantenido viva gracias a generaciones de jugadores.
🏆 Competición
Ligas, Copas, individuales, selecciones y Campeonatos de España forman parte de su historia.
👨👩👧👦 Todas las edades
Hombres y mujeres de diferentes generaciones comparten la pasión por el Chapolín Canario.
La Escuela Municipal de Billar de Santa Úrsula es también un ejemplo de cómo esta modalidad continúa transmitiéndose a nuevas generaciones.
Un agradecimiento especial a los establecimientos
También hay que agradecer especialmente a los dueños de los bares donde están colocados los billares, por la colaboración que prestan semana tras semana.
Su esfuerzo acondicionando sus locales y manteniendo los billares en un estado óptimo permite que los partidos puedan disputarse en las condiciones adecuadas y con la exigencia que requiere la práctica de este deporte.
Y a las familias, gracias
❤️ Gracias por formar parte de esta historia
También queremos mencionar a las familias de jugadores y directivos que, con infinita paciencia, aceptan no contar con ellos los sábados, además de algún que otro día de la semana dedicado a entrenamientos y competiciones.
A todos ellos, nuestra más sincera gratitud.
